En muchas ocasiones se puede estar frente a una situación donde no se quiere hacer algo pero terminas diciendo «SI» cuando en realidad querías decir «NO»
Esto por el miedo al “¿QUÉ DIRÁN?” terminas complaciendo a los demás y queda adentro una especie decepción personal. Puede ser llamado auto decepción por ponerle un nombre.
Para combatir esto es necesario aprender una palabra nueva… “NO”
Claro, andar por la vida diciendo no a todo tampoco es de lo más saludable.
Por eso es necesario reconocer que decir NO es un arte que media entre el respeto a los demás y hacia ti mismo.
Ya veremos ejemplos para cada caso… Ahora sí, comencemos.
Aquí te dejo los 7 aspectos para aprender a decir «NO»:
No eres omnipresente
Estar en todos lados, hacer todo, velar por todos, es un trabajo divino.
Realmente debes aceptar que no tienes superpoderes, por ende la tarea es aceptar tus límites. Si le dices que si a todos, sabes que quedarás mal en algún momento con alguien (lo cuál es paradójico porque el comportamiento nace para quedar bien con todos).
Reflexiona lo siguiente: “Primero «YO» porque así me siento libre para ocuparme de los demás”
No te sientas mal, esas cosas pasan
Sentirse egoísta, traicionero, incumplido o poco amigo, es normal si el hábito es cumplir las expectativas de otros.
Pero es necesario que entiendas que decir que «NO» a veces cuando realmente debes decirlo no te hace egoísta, te hace sincero, si dices que si lo harás y no puedes quedarás mucho peor.
Entonces no te conviene
Al realizar este paso sabes que te ganarás algunos enemigos (y también algunos amigos sinceros) que antes estaban disfrazados de amigos.
Si los que te rodean sienten que has cambiado y deciden irse porque no estas ahí para decir que si a todo, entonces déjame decirte que te rodeabas de la gente equivocada
Solo los amigos y personas que te quieren saben cuando tienes un brillo propio y lo notan… Aquellos a los que le de envidia mejor lejos ¿no?
Piensa en los SI´s que dices cuando dices NO
Es muy confusa esta parte, pero trataré de hacerlo mas sencillo.
En el momento que dices que no a algo dices que si a otra cosa, un compromiso por otro.
Por ejemplo: “tu jefe te pide que te quedes hasta tarde a hacer unas tareas, es navidad y prometiste llevar la cena a tu hogar, muy decentemente le dices a tu jefe que no podrás cumplir con sus peticiones porque tienes un compromiso familiar y te retiras”
Dijiste que no a tu jefe, dijiste que si a tu familia ¿se entiende?
¿Que te presiona a decir que si?
Analiza, reflexiona, piensa, ¿Qué es lo que me presiona a decir que si todo el tiempo? Y más cuando quieres decir que no.
Esto se da porque existen pensamientos que están asociados a leer las mentes de los demás, o a predecir el futuro. Aquí entre nos sabemos que no somos mutantes ni héroes con superpoderes, así que dejemos esto a los X-MEN.
Pensar por los demás denota demasiado cansancio y no soluciona nada… Mira algunas de las lecturas de mente más comunes:
«¿Si le digo que no me dejará de hablar?»
“Seguro le contará a todo el mundo y me quedaré solo”
«Dejará de confiar en mi»
Dejemos que las cosas pasen, si eso se llegase a dar, entonces lee de nuevo el paso 3.
Los demás tendrán sus estrategias, ten las tuyas
¿Cuantos mecanismos de manipulación existen? El abusivo, el llorón, la victima, el ignorado, el desentendido, y el amenazador. Tantas estrategias para obligarte a decir que si, pues aquí te va una que no te puedes perder para contrarrestar el efecto.
- Disco rayado: Repite tres veces, solo tres veces la negación sin cambiar la oración ni subir el tono de voz, exactamente de la misma manera.
Por ejemplo:
-“Señor le vendemos esta revista con el fin…»
-«Gracias pero, no estoy interesado»
-«Pero señor es el último…»
-«Gracias pero, no estoy interesado»
-«Pero señor…»
-«Gracias pero no estoy interesado»
La mente humana no entiende de tres negaciones seguidas, así que aceptará tu postura.
Sigue esta técnica: Disco rayado
No te disculpes, menos excusas más firmeza
La tendencia a excusar una y otra vez la razón del «NO», reafirma que te sientes comprometido/a con ese «SI» de costumbre.
Así que evita dar muchas explicaciones y deja las conclusiones de los demás en sus manos.
Espero que con estos pasos puedas darte el gusto de decir «NO» en los momentos que lo ameriten.
El decir que no todo el tiempo también es un arma peligrosa, no abuses de ella porque tendría que escribir otro articulo enseñando a decir que si de nuevo.
Pregunta de reflexión:
¿Que tanto te cuesta decir que NO? ¿A quien?